Si comes sano, rendís más
Se debe comer sano para rendir deportivamente

Para los deportistas o aficionados a una actividad física regular, una alimentación mal concebida llega a ser un obstáculo rápidamente, que afecta no solo sus posibilidades de competir, sino también la Salud. Las pequeñas deficiencias y los excesos comprobados en la alimentación diaria tienen consecuencias más graves cuando el cuerpo llega al límite de sus posibilidades.

A pesar de las diferentes recomendaciones realizadas por entrenadores y médicos especialistas en deporte, muchas personas se entregan hoy en día a la realización de una actividad física regular, sin una preparación dietética.

Los especialistas en nutrición distinguen tres momentos alimenticios en la vida de un deportista: la dieta durante la preparación, es decir, la alimentación corriente; la dieta de la competencia, para los días de mucha actividad deportiva y la dieta de la recuperación, aquella que deben seguir durante las horas que siguen a un gran esfuerzo físico, a fin de recuperar la forma lo más pronto posible.

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La dieta de la preparación o del entrenamiento
Se basa en la alimentación equilibrada que mucha gente debe adoptar, es decir muy variada, que recurra adecuadamente a todos los grupos alimenticios y que se reparta durante el día, entre tres o cuatro comidas más o menos iguales.

Es necesario tomar muchos líquidos, debido a que el esfuerzo físico aumenta la transpiración y no se debe permitir la deshidratación. Mientras, el peso que se debe vigilar, siempre debe permanecer estable.

Independientemente del tipo de deporte, la alimentación debe ser equilibrada, aunque el deportista participe en una actividad del tipo carrera de 100 metros o salto alto, o que se prefieran esfuerzos menores como el golf, las dietas deberán ser siempre las mismas.

Los regímenes alimenticios de la competencia
Adoptar una alimentación balanceada y bien planeada obligatoriamente no convierte a los deportistas en ganadores, pero sí les permite obtener el mejor rendimiento y sentir menos el cansancio.

Por ejemplo, una competencia o una actividad importante no habitual el domingo en un parque o montaña demandarán comer bien, es decir, ingerir alimentos a base de granos, frutas y vegetales, lácteos y sus derivados, carne, pescado, huevos y legumbres, además de porciones limitadas de grasas y azúcares.

Antes del deporte o actividad física
Los especialistas recomiendan terminar la comida anterior, tres horas antes del esfuerzo, porque el organismo no puede hacer frente a dos necesidades simultáneamente, al deporte y a la digestión. Es ideal ingerir una comida completa, aun cuando sea temprano en la mañana, en este sentido, es muy valiosa la costumbre de desayunar abundantemente.

Fuente: blastingnews