Un total de 94 corredores se dieron cita para participar en el Medio Maratón de Ellery Brookman Goldfields Pipeline en Australia, y en esta edición hubo un invitado sorpresa que terminó los 21 kilómetros ante los pronósticos de todos los presentes: un perro llamado “Stormy”.

Australia.  El canino se unió al grupo de participantes momentos antes de iniciar la carrera y decidió unirse a ellos a lo largo de su trayectoria para realizar todo el recorrido acompañándolos.

Después de haber finalizado la carrera, Stormy cronometró un tiempo de dos horas y media para terminar entre los primeros 70 lugares y a pesar de no contar con un número ni con el chip correspondiente, se le fue entregada una medalla por haber conseguido terminal las 13.1 millas en las que consiste la prueba.

“Este perrito estaba caminando cerca, jugando con todos los corredores. Cuando recibieron la señal de salida, salió junto con el resto”, comentó la voluntaria Allison Hunter, en una entrevista para ABC News de Australia.

Pero no todo fuer alegría para este pequeño canino, pues una vez que completó los 21 kilómetros, los policías tuvieron que detenerlo ya que esa es una zona declarada libre de mascotas, por lo que al no ser reclamado por nadie, fue trasladado a una cárcel para perros en donde permanecerá siete días mientras esperan que su dueño se reporte y lo recoja.

Los organizadores fueron informados que Stormy no tiene un dueño en particular, pues forma parte de una comunidad local en donde conoce a todos los residentes del pueblo, pero no tiene un hogar establecido, por lo que si nadie aparece para reclamar al perro, será dado en adopción y cualquiera que pueda pagar los 300 dólares del trámite más algunos gastos extras, podrá llevárselo a casa y darle un nuevo hogar.

“La gente estaba encantada. Es un perro muy amigable y durante todo el Medio Maratón iba saludando a todos los presentes hasta que inicio la carrera y se unió a ellos. Pensamos que merecía la oportunidad de recibir una medalla desde que terminó el recorrido completo. Allison y yo fuimos hasta donde estaban los oficiales y le dimos una mayor exposición para que su dueño pudiera verlo”, comentó el organizador de la carrera, Grant Wholey.