|
Toda
competencia de triatlón siempre comienza igual: cuenta
regresiva dentro del agua o a orillas de la misma y a nadar.
Chapoteo, espuma, brazos que suben y bajan. Amontonamiento en
mayor o menor medida. Sin lugar a dudas, la natación puede
representar la porción más pequeña en cuanto tiempo se
trata en los triatlones, pero es fundamental estar preparado y
ser inteligente para realizar un buen papel y salir airoso
rumbo a la siguiente etapa de ciclismo.
Si bien el ciclismo tiene requerimientos específicos en
cuanto a equipamiento, técnica, entrenamiento, etc. que
pueden hacer que se lo vea como una disciplina muy complicada
de las tres que se deben desarrollar, sin lugar a dudas es la
Natación la disciplina que se apropia del calificativo
Excluyente a la hora de pensar en participar de un triatlón.
Nadar saben muchos, como para no ahogarse. Otros, lo hacen
mejor, con algo de técnica que se suele ir a pique conforme
pasan los minutos o los metros. Otros tienen la suerte de
haber entrenado natación cuando eran chicos o adolescentes,
lo que les allana completamente el camino. Muchos no saben
nadar, pero quieren hacerlo… nunca es tarde!!
Nadar bien implica un adquirir aprendizaje técnico de base,
que nos permita también ganar el otro componente fundamental
que es el entrenamiento, ya sea de la resistencia, de la
velocidad o de la cualidad física que se busque en cada
momento.
Y esa técnica es la herramienta madre de todo lo que se
quiera hacer en cualquier deporte que se encare. Pero en el
agua, todo es más difícil sin ella.
El punto que quiero remarcar, es que todos (y cuando digo
todos, incluyo a todos en el sentido riguroso de la palabra)
deberían al menos en una etapa del entrenamiento de cada
año, ponerse a disposición de un profesor o entrenador que
nos ayude desde afuera a corregir y mejorar lo que desde
adentro no nos sale tan bien.
Aprender a nadar bien resulta imprescindible para lograr la
mejor eficiencia posible, lo cual significa mejor resultado
con menor desgaste. Y el agua, como siempre digo yo, es un
ping pong: devuelve todo exactamente como se lo tiramos. Por
lo tanto si nadamos mal, no vamos a avanzar o lo haremos con
más esfuerzo, no podremos dominar la situación, etc.
Además de aprender a nadar en la pileta, hay un aprendizaje
que, en mi caso personal se dio en las competencias, y es el
de nadar en aguas abiertas, oscuras y llenas de gente que
quieren estar todas en mi lugar, donde estoy nadando yo.
Por lo tanto, debemos desde lo estratégico, aprender dos
destrezas importantísimas: una, es la famosa respiración
bilateral (así se facilita el hecho de la orientación
respecto de otros nadadores que van a nuestro lado o estar
atento a nuestras marcas visuales). El otro punto es el de
nadar con la cabeza apenas afuera sobre la superficie cada
cierta cantidad de brazadas. Esto nos permite continuar con
nuestra carrera de manera orientada, analizando el rumbo y las
diferentes situaciones de carrera, como nuestra posición,
nuestra distancia a otros corredores, etc.
La ubicación en la partida debe ser pensada para poder sacar
el mejor provecho que a nosotros nos haga sacar. Estar
adelante y en el medio del corral de partida suele ser
aprovechado únicamente por excelentes nadadores o triatletas
de Elite, quienes inician su sus primeros metros de
competencia a ritmos muy altos, que producen que rápidamente
estén ubicados en posiciones de vanguardia y sin las
complicaciones que los de mas atrás suelen sufrir cuando se
encuentran rodeados por manos y piernas que avanzan.
Si tu nado es muy principiante, la recomendación de ubicarte
detrás y abierto es casi un clásico. Podrás nadar asi sin
preocupaciones que te alteren tu concentración y que hagan
peligrar tu continuidad.
Si nadas a buen ritmo pero no bajas el 1´30” los 100m de
pileta, una buena sugerencia es la de ubicarse al frente pero
abierto hacia un lado. De esa manera podrás largar libre de
tránsito y al frente pero con chances de ir cerrándote de a
poco, buscando pelotones con los cuales desarrollar tu
estrategia.
Recuerda entrenar el hecho de sostener un ritmo parejo luego
de un pique fuerte de 100m o 150m, simulando lo que siempre
ocurre en una largada.
Siempre es obligatorio el uso de
gorras reglamentarias, hecho el cual no debería ser obviado
por los competidores. Puede ser colocada sobre el pelo o sobre
otra gorra nuestra que acostumbremos a usar. Mi consejo extra
es que coloquen la gorra por encima de las tiras de las
antiparras. Lograran así mantenerlas ocultas a los manotazos
de las largada, que podrían dejarnos en una terrible
incomodidad si las perdiéramos.
Para el caso de los competidores que usan traje de neopreno,
es muy bueno usarlo en los entrenamientos, tratando de
adaptarnos a su “incomodidad” y a los requerimientos que
de su uso anticipado se desprende: formas de sacárselo,
puntos de roce (cuello, axilas, etc.) a tratar con algún
lubricante ad hoc, etc.
Si pudieran contar con supervisión de alguien idóneo, quien
les vea la técnica y la mejore, en una primera etapa sería
genial. Luego les debería permitir sumar volúmenes altos de
agua, pasando después a trabajar la velocidad, la potencia.
Pero muchas veces no podemos destinar el dinero a eso o no
coinciden los tiempos libres y entrenamos por planes de
Internet o en manera intuitiva.
No se olviden que lo que sirve para algunos, no funciona para
otros por igual. Y que la pérdida de objetividad es mucha
cuando de autoentrenamiento hablamos.
Por eso, seguí los consejitos que acá te dí y ante
cualquier duda, consulta a tu entrenador amigo.
Fede
Rodríguez
www.Grupof.com.ar |