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Mucho
separa a aquel día en el que se te ocurrió decidirte por
buscar una meta como tu primer triatlón y el momento en que
lo conseguiste. Muchos días, seguramente meses te tomó
lograr la forma necesaria para conseguir cruzar la meta y
poder decir que ya eras un o una triatleta. Muchos kilómetros
fueron recorridos hasta es gran momento en el que seguramente
te habrás preguntado en más de un momento: ¿para qué estoy
acá? ¿Quién me mandó? Y luego ocurrió lo esperado:
terminaste la prueba y ya estás planeando cuando será el próximo
triatlón. Felicitaciones.
¿Y
ahora? A seguir adelante. El tema es tener bien en claro que
es lo que sigue. Como hicieras al principio, cuando la meta
solamente era terminar tu primer triatlón, ahora es
importante que también tengas claro hacia donde orientar tu
proyecto.
Quedaron
atrás los miedos de si podrías llegar a cubrir las
distancias de cada una de las disciplinas con éxito: eso ya
fue logrado. Ya se que hayas participado en triatlones shorts
o sprints o en la distancia Olímpica, la meta más simple de
plantearse es la de lograr mejorar las marcas en cada una de
sus tres partes como también bajar los tiempos sobre el total
de la prueba.
Para
poder comparar los tiempos entre tus pruebas logradas, tomarás
las de la “misma” distancia y deberás tener en cuenta,
para mayor precisión en tu comparación, los tiempos de los
primeros de la competencia de Elite de ambas carreras. Esto es
porque no suele ser exacta e igual la medición tanto en el
agua como en la tierra entre diferentes competencias, como
tampoco son iguales las condiciones climáticas entre
diferentes ciudades. Tal es así que podes llegar a encontrar
a un mismo corredor que logró 1h en un Sprint y 56 min en
otro que supuestamente tiene los mismos 750m de agua,
20 km
de ciclismo y 5 km de pedestrismo.
Otro
punto sobre el cual se suelen apuntar los cañones luego del
debut, es sobre el aumento en la distancia del desafío. Así
se da el caso que muchos de los que se inician en Triatlón,
tiene como meta final el Ironman, accediendo al Medio Ironman
luego de concretar algunos Olímpicos.
Pero
más allá de poner como objetivo la baja de marcas o la
escalada en el ranking de posiciones o en el aumento de la
duración de la modalidad elegida, es muy importante que te
pongas una meta que será la madre de todas las metas:
aprender y ser cada carrera, un mejor competidor de triatlón.
¿Y esto que significa? Vamos a verlo…
Hay
muchas cosas que en los primeros pasos en este deporte se
dejan de lado ya que no es conveniente sobrecargar de
contenidos en la formación inicial de un deportista. Pero
luego de una primer etapa de adquisición de experiencia en
competencias, ya se puede comenzar a hacer hincapié en puntos
más sutiles como lo son: una estrategia de carrera acorde a
las características personales, ya sea en relación a cada
disciplina como sobre toda la prueba, aplicación de técnicas
deportivas para mejorar la eficacia y por ende el rendimiento,
aprender trucos que ayudan a ahorrar tiempo en momentos
diversos de la carrera. Desde ya que todas estas cosas podrán
ser aplicadas y realmente tendrá sentido hacerlas, una vez
que hayas logrado la resistencia de base como para poder
pensar en todas ellas en medio de la adrenalina, el cansancio,
la exigencia y el ritmo vertiginoso que hay dentro de la
prueba.
Para
comenzar a desarrollar estos puntos, podemos fijarnos en cada
una de las partes que componen nuestro triple deporte.
El
armado del parque cerrado es muy importante, para poder estar
dentro de él el menor tiempo posible. Siempre debes recorrer
el parque una vez que hayas terminado supuestamente de
acomodar todas tus pertenencias, realizando el recorrido
siguiendo el sentido de circulación que tendrá la carrera,
desde el agua hacia la bici y luego desde la bici hacia
el running. Te aconsejo que simules con mímica, la secuencia
de pasos que realizaras, por ejemplo venir corriendo, sacarte
el traje, tomar los anteojos, ponerte el casco, abrocharlo,
tomar la bici y salir corriendo. Luego simula el descender de
la bici, colgarla, etc.
En
la parte de natación, es importante que aprendas a nadar en
el amontonamiento, que aprendas a nadar con la cabeza hacia
fuera y bien hacia el frente para poder seguir el rumbo de a
ratos, es muy valioso que aprendas a nadar “a rueda” de
otro nadador. Recordá que el drafting en el agua está
permitido y en casos es muchísima la diferencia que se puede
lograr nadando en el pelotón correcto. También se logra un
muy buen resultado en la economía de energía, ya que el
choque contra el frente de agua quieta se ve muy disminuido y
ayuda mucho. El uso de un traje de neoprene pensado para nadar
es otro punto clave para subir algún escalón en tu mejoría
del resultado. Los hay muy buenos nacionales e importados.
En
la transición 1, puede resultar muy bueno lograr el gesto técnico
de montar la bicicleta descalzo, para ponerse los zapatos de
ciclismo sobre la bici. Te permitirá correr rápido por el
parque cerrado y el tiempo que se pierde en tierra acomodando
el calzado, se elimina haciendo eso sobre la bici en
movimiento.
Durante
la bici, planifica acorde a tus entrenamientos y a lo que
observe tu entrenador, los momentos en los cuales darás más
energías que en otros. Suele convenir plantear una carrera
progresiva, para así poder dar cada vez más y no padecer caídas
de rendimiento durante el desarrollo de la etapa que te dejen
en mala forma para el resto de la competencia. Comé bien,
hidratate bien y rendí bien durante la bici… pensando
siempre en que todavía te falta correr.
La
transición 2 es la parte más veloz de la carrera y la que
menos tiempo debería durar. Piensa mucho en ella durante los
últimos metros del ciclismo, sabiendo de antemano muy bien
como es le recorrido y donde está cada cosa que necesitarás
para la última etapa: el running. Deberías saber quitarte
los zapatos de ciclismo sobre tu bici, gesto éste mucho más
simple que el de colocártelos, para así poder correr a buen
paso descalzo hasta tus zapatillas de correr.
Recordá
que durante la etapa de corrida, es muy importante que sepas
muy bien en que momento ya dejaste atrás las molestias del
cambio de disciplina y cuando estas en condiciones desarrollar
tu mejor paso rumbo al final de la prueba. Esto como todo,
debe ser muchas veces practicado en los entrenamientos. Una
vez que logres esto, enfriá tu cabeza y sentí tu propio
ritmo. De esa manera podrás realizar tu estrategia de corrida
no dependiendo del ritmo de los que te rodean, que muchas
veces te hacen contagiar su entusiasmo y pueden provocar
errores irreparables en la dosificación de tus energías,
llevándote a terminar la prueba lejos de cómo lo habías
planeado.
Es
importante que tengas en cuenta que la experiencia en
competencias tiene que ser un lugar más donde se tiene que
aprender de muchas cosas, pero fundamentalmente de los
errores. Somos humanos y como tales tenemos dos características
muy contradictorias: somos autoexigentes y cometemos errores.
Ambas deben convivir para el éxito, ya que tenés que
aprender de los errores, pero para ello debes aceptarlos sin
enojo ni frustración. Si no hubiera errores, tal vez algunos
aprendizajes serían adquiridos mucho más lentamente y tal
vez menos significativamente. Pero el día que, por ejemplo,
te olvidaste donde estaba tu bicicleta en el parque cerrado,
quedará gravado a fuego y siempre, de ahí en más, tomaras
alguna referencia clara para recordarlo.
En
el conformismo y la falta de ambición, reside el fracaso de
un deporte que siempre te puede dar más, pedir más y al que
siempre podrás desafiar en una nueva edición. Intenta lograr
mejoras y te sentirás cada día mejor. Son cosas del triatlón
y de la vida misma.
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