Trialteta Mario Mola

Al español le basta con el segundo puesto conseguido en Gold Coast, la última prueba del calendario

Mario Mola se ha proclamado este domingo campeón del mundo de triatlón por tercer año consecutivo. El español fue segundo en la última prueba del año, celebrada en Gold Coast (Australia), que ganó el francés Vincent Luis. No hubo lugar para la sorpresa en ningún momento. A Mola le bastaba ser 14º siempre que uno de sus rivales por el título, el australiano Jacob Birtwhistle o el propio Luis, ganase la carrera. Con esta plata le alcanza de sobra para seguir alimentando su palmarés.

En ningún momento se puso nervioso Mola, ni cuando salió del agua en el puesto 31º. Sabido es que la natación es el segmento más débil del español, pero en esta ocasión alcanzó su bicicleta con el tiempo suficiente para meterse en un grupo potente y dar alcance a los escapados. Entre ellos estaba Vincent Luis, uno de los aspirantes, que tiró duro en el mar consciente de que sus pocas opciones pasaban por endurecer lo máximo la carrera desde el principio. El intento de fuga del francés acabó en los primeros kilómetros de ciclismo, absorbido por el grupo principal tras sufrir una caída en una curva.

El pelotón rodaba tan fuerte que apenas permitía aventuras en solitario. La del belga Van Riel junto a uno de los pesos pesados, el noruego Kristian Blummenfelt fue la única que fructificó. Inquieto también estaba uno de los hermanos Brownlee, Alistair, pero fue frenado en seco con una descalificación. El motivo: saltarse una boya en la natación un rato antes.

Con todos los buenos reunidos a Mola le era más fácil controlar la carrera. No había sustos sobre la bici y por delante marchaban dos hombres que no aspiraban al título. Ese era el panorama ideal para el mallorquín, que arrancaba los 10 kilómetros de carrera a pie, su especialidad, con el Mundial prácticamente en el bolsillo.

Con la bici ya aparcada, a Mola le bastaba con vigilar los pies de Birtwhistle, pero la selección ya se había hecho, era imposible que entre el inglés y el español se metieran 14 triatletas. El balear corrió sabiéndose campeón y se puso a tirar de su grupo en busca del noruego fugado, que acabó devorado mediado el segmento.

Con el Mundial a resguardo, el español se sentía tan fuerte que no escatimó esfuerzo alguno, distanció al grupo perseguidor para poner tierra de por medio y asegurar aún más el campeonato. A falta de dos kilómetros, Vincent Luis lanzó un ataque brutal en busca de la victoria. Mola no quiso cebarse en la persecución ni arriesgarse a un desfallecimiento fatal y permaneció en la segunda plaza hasta la meta, un podio para celebrar un tercer Mundial con el que se acerca a los cinco del mito de este deporte, Javier Gómez Noya.