Plazo de tres años, sólo se podrá hacer una vez en la vida, prohibido a los menores de 20 años y seguimiento estricto por parte de la Internacional.

La Federación Internacional de Atletismo (IAAF) ha endurecido las normas básicas para que un atleta cambie de nacionalidad, porque quiere impedir la ‘compra’ por los países ricos de atletas de países más pobres, lo que alterara la esencia de la competición. Uno de los ejemplos es Turquía, país en el que todas sus grandes estrellas, salvo la jabalinista Eda Tugsuz, son nacidos fuera del país otomano. Incluido Ramil Guliyev, nacido en Bakú (Azerbaiyán), actual campeón mundial de 200 metros y principal rival de Bruno Hortelano en los Europeos de Berlín que comienzan el 6 de agosto en Berlín.

Reunido en Buenos Aires, el Consejo de la IAAF, presidido por el británico Sebastian Coe y al que pertenece como tesorero José María Odriozola, ha establecido estas normas básicas:

  • -Deberán pasar al menos tres años para que un atleta pueda actuar internacionalmente por su nuevo país.
  • -Se pedirán pruebas de que el nuevo país ofrece la ciudadanía plena, no sólo el pasaporte, y todos los derechos asociados. Es una referencia a Qatar.
  • -Sólo se permitirá un cambio de nacionalidad. No se volverán a repetir casos como el de Mark McKoy, nacido en Guayana, campeón olímpico en Barcelona 1992 con Canadá y posteriormente nacionalizado austriaco.
  • -No podrá haber cambio de nacionalidad para competir internacionalmente antes de los 20 años, con lo que intenta evitar que los países ricos nacionalicen a promesas emergentes.
  • -Antes de poder competir con una nueva nacionalidad el atleta y su federación nacional deberán remitir a la IAAF toda la documentación que se les pida y sólo podrán actuar con su nuevo país una vez que un panel de expertos dictamine sobre el particular.

Los casos que quedaron congelados desde inicios de año, mientras se debatían las nuevas reglas, se intentarán agilizar para que los atletas afectados puedan competir en el Europeo, por ejemplo.