Domingo 3 de Noviembre, 1600 locos nos damos cita a la orilla del lago de Puerto Canoas en Nordelta, para arrancar el Medio Ironman compuesto de 1900 m. de natación, 90 Km. de bici y 21 Km. de pedestismo para llegar al ansiado arco de llegada.

El día amaneció ideal, largamos en tandas con el sistema Rolling start, que resulta mas organizado y menos caótico. (Yo agradecido, largar en manada puede ser una experiencia poco gratificante para los nadadores con poca cintura para esta disciplina, entre los cuales me encuentro)

Agua templada, quieta y circuito boyado. Aquí la expectativa es salir, después lo demás mas o menos se domina (es claro que la natación no es lo mio ¿vio?) ¡y salí!
Uffff lo peor pasó (lo digo siempre) y a apurarse rumbo al parque cerrado para montar la bici y salir por 90 Km. desarrollados entre Nordelta, parte de Benevidez y acceso Norte hasta la bajada de Avellaneda.

Relato del Ironman 703

El pavimento aceptable, algún que otro pozo, pero no vamos a pretender que en Argentina tengamos una autopista lisa para nosotros ¿verdad?
El viento como siempre hizo de las suyas, así que a acoplarse todo lo que se pueda siendo lo mas aerodinámico posible. Bueno, «posible» dije, ¡se hace lo que se puede! Dos vueltas al circuito, conocido por haber vivido en la zona, algunos retomes molestos y a rodar lo mas rápido que se puede, si si lo que pude bah…

¡Próximo evento! ¡Próximo evento! ¡Próximo evento!

Se hizo duro por la acción del viento y siempre regulando porque después de esto se vienen 21 Km. de corrida. Cruzas algunos conocidos que apenas podes saludar con una mueca entre dolor y alegría, te pasan como alambre caído los punteros, que ruedan a una velocidad que te hace sentir que tenes o la rueda pinchada o perdiste una pierna por el camino. Así y todo llego al parque cerrado para calzarme las zapas y salir corriendo en búsqueda del arco de llegada.

Aquí, comienza la carrera. Si señores lo anterior es el camino para acceder a los últimos kilómetros corriendo hasta el final… piernas algo tensas pero hay que hacerlo. A veces me pregunto antes de bajar de la bici ¿podré? ¡Y Si! Salís eyectado por la adrenalina y obviamente porque lo entrenaste. Nadie en su sano juicio participa en esta distancia sin estar entrenado.

Y transcurren los kilómetros, lentos, lentos muy lentos. Corro parejo, también aquí ves pasar colegas que parecen volar o que el cansancio que yo al menos siento, a ellos no le hacen mella. Presto mucha atención a los puestos de hidratación, agua y a veces coca, camino unos pasitos y sigo.

Transcurren los kilómetros y al llegar al 15/16 siento que la maquina está, hice las cosas bien y sin prisa y sin pausa avanzo a la meta que ya siento cerca.

Primero el publico que te alienta ¡ya estas! ¡No falta nada! Y de pronto el arco, los números rojos que están a la vista indicando el tiempo, algún grito ¡vamos Doc! ¡dale Mogra! No veo nada, solo clavo la vista en la línea de llegada y termino.

Nada mal. Esperaba un poco menos de tiempo, pero la satisfacción de haber culminado otra carrera, dura por cierto pese a ser en llano. Tercer tiempo, charla con amigos y conocidos, cada uno cuenta su experiencia y a atacar bebida y comida para recuperar ese desgaste mortal que insume este evento

Viene el momento de decir, bueno a descansar y pensar en otra cosa. Jajajaja ¡que mentira! Al día siguiente aun caminando como pingüino por los dolores musculares, preguntas… “che ¿que otro tria hay de aquí a fin de año?

Y así sigue la historia, a pura pasión…

Fotos
Si queres comprar las fotos de esta prueba, Foto Team la tiene www.fototeam.com.ar