Ciclismo - MTB

Empezaron en el ciclismo de montaña por diferentes motivos y hot se sienten reconfortados por haber elegido este deporte, del cual son apasionados.

Tucumán.    Para dejar de fumar, para bajar de peso, para salir de un mal estado anímico o simplemente por una recomendación médica debido a un problema de salud. Lo cierto es que a Mariana Rodríguez Max, Daniel Chambret, Osvaldo López Ríos, Rodrigo Martínez Pardo, Rodolfo López y Felipe Sundblad la bicicleta les cambió la vida y, para ellos, el mountain bike se convirtió en una pasión.

“Soy inmunodeprimido, lo que hace que tenga menos capacidad para combatir infecciones y enfermedades. Tuve muchos problemas de salud y los excesos de corticoides me llevaron a la artrosis. Entre una pierna y la otra tenía una diferencia de 3,5 centímetros. Fue por eso que comencé a andar en bicicleta. Fue hace 20 años, junto a mi amigo Hugo Marcantonio, que me transmitió la pasión por el mountain bike”, dijo el “Mocho” López Ríos. “Con la ‘bici’ conseguí ponerme en condiciones físicas para poder operarme de una necrosis en la cabeza del fémur. Me hicieron un injerto y después un reemplazo de cadera. Y luego de esa operación, se produjeron las mejores cosas de mi vida”, agregó quién fue campeón Tucumano de cross country y cross rural. “Además terminé cuatro veces segundo en mi categoría en el Rally Trasmontaña”, cuenta orgulloso.

A los 59 años, el “Mocho” se siente feliz. “A mí el mountain bike no me cambió la vida, creo que me salvó la vida”, aseguró entre risas el biker que agradeció el constante apoyo que recibe de su esposa Claudia. “Mis amigos dicen que es la mejor mujer que puede tener un biker. Ella, en las carreras, es asistente de todo el grupo”, reveló.

“Encontré en la bicicleta una vía de escape al mal momento anímico que estaba atravesando por la muerte de mi sobrino, que a los 26 años falleció de un infarto”, contó Rodolfo López, que lleva 26 años en este deporte y al cual llegó casi de casualidad, para convertirse en uno de los bikers que más veces ganó el Trasmontaña en su categoría. “Yo lo acompañaba a José Dilascio a las carreras. Le sacaba fotos y lo filmaba. Un día, en Rosario de la Frontera, el ‘Fefo’ Ruiz Campo me consiguió una ‘bici’, una calza y un casco y me hizo correr. En un momento pensaba abandonar, pero pude terminar. Llegué caminando, pero llegué. Y fue ahí donde hice un clic. Me di cuenta que era posible que corra, porque sin entrenar y fumando más de 20 cigarrillos por día había cumplido el objetivo. Este es un deporte maravilloso. La bicicleta te ayuda a alejarte de los malos hábitos, por eso es importante generar esa conciencia entre los niños y los jóvenes”, expresó “Vizcacha”, que a los 70 años entrena seis veces por semana, con un promedio de casi tres horas por día.

“Siento que soy otra persona desde que comencé a andar en bicicleta. Estoy más despierto, más activo. Me doy cuenta en pequeños detalles, como en levantarme temprano y en acostarme tarde. Antes hacía la mitad de las cosas y ya estaba cansado”, aseguró Martínez Pardo, que bajó más de 30 kilos en los 12 años que lleva en el mountain bike. “Antes pesaba 98 kilos y ahora tengo 65. En 2007, cuando volví de vacaciones, salimos a andar en ‘bici’ con un grupo de amigos. Después, con Federico Musumesi, decidimos que teníamos que correr una competencia para que nos sirva de incentivo y de esa forma entrenarnos mejor. Y así fue, porque desde ese momento no paré más”, indicó quien ya fue campeón Tucumano, del NOA y Argentino en Master.

Sundblad tuvo que dejar el rugby debido a una lesión y encontró en el ciclismo de montaña la mejor alternativa. “Ya había jugado un partido en la Primera de Tucumán Rugby cuando se me salía el hombro en forma crónica y los médicos me dijeron que no podía seguir así. No bajé los brazos y decidí comenzar a andar en bicicleta. Y por suerte, hoy puedo decir que el mountain bike me cambió la vida. Bajé 32 kilos en siete años y me siento bárbaro”, explicó uno de los mejores bikers que tiene nuestra provincia. “Los buenos resultados me acompañaron desde el primero momento. Fui campeón Tucumano seis veces, campeón Argentino en mayores, gané una general del Rally Trasmontaña y el Atacama Challenger en Chile. La verdad eso también fue una gran motivación”, indicó.

Chambret comenzó en el mountain bike debido a que sufrió una lesión en la cabeza del fémur y necesita bajar de peso. “Tenía una vida muy sedentaria y fumaba 40 cigarrillos por día. Nunca había practicado un deporte aeróbico. Pesaba más de 94 kilos y ahora estoy en 67”, reveló el biker de 54 años, que se inició en el ciclismo de montaña en 2012. “Mi vida tuvo un gran cambio desde que ando en ‘bici’. Empecé a notar cambios muy importantes en mi cuerpo. Todos los estudios médicos que me realizo periódicamente me salen de 10, algo que no ocurría antes. La lesión que tenía en la cabeza del fémur desapareció por completo”, comentó.

Mariana Rodríguez Max es la más novata del grupo. “Mi hijo más grande, que actualmente tiene 18 años, corrió el Trasmontaña y cuando lo vi dije que quería hacer lo mismo. Comencé en septiembre de 2015 y lo tomé como una forma de vida. Cambié todos mis hábitos”, señaló esta contadora de 41 años. “Comencé a entrenar y al mes ya corrí una carrera. Cada día me fui enganchando más. Eso tiene el mountain bike, porque te sentís motivada permanentemente. Tengo tres hijos y varias veces intenté hacer dieta, pero nunca pude conseguir el objetivo. Desde que ando en ‘bici’ bajé 10 kilos, algo que no podía lograrlo antes. Me siento feliz”, concluyó la biker.

Seis historias, de seis personas que son felices y a los que el mountain bike les hace vivir la vida de una manera diferente a la que estaban acostumbrados.

Fuente: Carlos Chirino – La Gaceta de Tucumán