Cerca de 42 mil atletas participaron en la carrera más importante del continente. Los fondistas africanos mantienen su supremacía en la prueba.

Bogota, Colombia.  El etíope Betesfa Getahun habla poco, pero corre mucho. Eso lo saben los demás atletas africanos, que se burlan de él porque es tímido y reservado en los hoteles y aeropuertos en los que coinciden, pero veloz y resistente cuando los enfrenta en carreras de todo el mundo. Tiene 19 años y todavía se comporta como un adolescente, pero compite como todo un veterano.

Y eso fue lo que ratificó este domingo, al imponerse con autoridad en la edición 19 de la Media Maratón de Bogotá, dominada una vez más por los africanos y con una masiva participación de aficionados de todos los rincones del país.

En una mañana soleada y con mucho viento en la capital de la República, Betesfa Getahun recorrió los 21 kilómetros en 1.05.10 h, para superar a su compatriota y campeón el año pasado, Feyisa Lilesa, quien le ganó en el remate al keniata Dickson Chumba, quien completó el podio.

En la rama femenina, la etíope Netsanet Gudeta ratificó su favoritismo con un registro de 1.11.34 h. Le sacó más de tres minutos de ventaja a la keniata Brigid Kosgei y un poco más a Degitu Azmeraw, también de Etiopía.

Desde el comienzo de la prueba, como es habitual, los favoritos africanos tomaron la punta y, con un fuerte paso, empezaron a seleccionar el grupo.

El único de los latinoamericanos que pudo aguantarles el ritmo fue el peruano Cristian Pacheco, quien en los primeros kilómetros estuvo al pie de quienes dominan las carreras de fondo. “No estaba en mi mejor forma, pero traté de no quedarme tanto”, admitió el inca al final de la competencia, en la que terminó en la octava casilla.

Ya cerca del final, gastando la reserva, Getahun puso una marcha más, se alejó de sus perseguidores y se quedó con su primera gran victoria internacional en la distancia, pues su mejor actuación había sido el sexto lugar en la Media Maratón de Valencia (España) en marzo pasado.

Su escolta, Feyisa Lilesa, ganador de 2017, se radicó en los Estados Unidos por las amenazas de muerte que recibió en Etiopía luego de rechazar ante el mundo la situación interna que atraviesa su país con un gobierno reaccionario que asesina a todo lo que se llame oposición. “Fue un día muy complicado por el viento y el calor. Me costó correr de la manera en la que lo hice el año pasado, pero estoy contento con mi trabajo”, apuntó.

La etíope Netsanet Gudeta se impuso con mayor holgura. Desde el kilómetro 10 tomó la delantera y se fue en solitario con una importante ventaja sobre sus rivales. “Fue un recorrido muy bonito. La marca pudo haber sido mejor, pero no tenía a nadie que me presionara y los hombres, que salieron después, tampoco me alcanzaron. Eso me dio tranquilidad y me permitió disfrutar la prueba”, aseguró.

Fuente: El Espectador