Regreso a Tandil el atleta infartado en los 21k de Buenos Aires

El domingo pasado, la familia de Martín Arce compartió en las redes sociales la alegría de que el atleta tandilense, de 37 años, ya regresó a la ciudad, en buen estado de salud, tras estar al borde la muerte por un episodio cardíaco que sufrió en la Media Maratón de Buenos Aires, el pasado 26 de agosto.

Tandil, Buenos Aires.  El caso de Arce tomó trascendencia nacional, dado que el deportista tandilense, que había viajado especialmente para participar de la prueba atlética de 21 kilómetros de distancia, por las calles de la Capital Federal, terminó hospitalizado. En esa misma carrera falleció un competidor de 55 años, oriundo de Santa Fe.

A pocos kilómetros de la llegada, Martín comenzó a sentirse descompensado y se desplomó, con la fortuna de que había un equipo de socorro a pocos metros y pudieron mantenerlo reanimado hasta su traslado al Hospital Pirovano, donde recibió las primeras atenciones, y luego fue derivado al Hospital Fernández, nosocomio en el que permaneció internado hasta estos últimos días, en que se recuperó favorablemente y recibió el alta.

“Queremos compartir con ustedes la felicidad de tener al “Negro” con nosotros”, expresó en las redes sociales una familiar de Arce, quien publicó fotos tomadas ese mismo domingo, donde se ve al atleta repuesto, en buen estado de salud y rodeado de sus afectos.

“Fue duro, difícil, hubo momentos de tristeza y alegrías, algunos en los que creímos que se nos caía el mundo y otros en los que festejamos a la distancia cada mejoría de Martin. La fe mueve montañas dicen y nosotros nos refugiamos en ella. Creíamos en su fortaleza para salir adelante y sus ganas de superar su mayor obstáculo. Hoy la vida nos dio la oportunidad a todos de volver a empezar con él más fuerte que nunca”, sostiene la misma publicación de la familia Arce.

Durante este lapso de tiempo, especialmente en los días inmediatos posteriores al episodio sufrido en la prueba atlética, la condición de salud de Martín sufrió algunos vaivenes y hubo situaciones en que la gravedad de su cuadro lo puso al borde de la muerte.

Arce, empleado de un conocido hipermercado y habitué de las carreras pedestres, recibió el apoyo de sus familiares y amigos y de una comunidad que se conmovió con su caso y se iniciaron cadenas de oración, que ahora sus allegados agradecen “a todos aquellos que se preocuparon y ocuparon, los que estuvieron pendientes en cada momento acompañando a cada uno de nosotros. Fueron muy importantes sus palabras de buenos deseos y buenas energías”.

Y puntualizaron en “Joaquín Podstavka (miembro de la Cruz Roja de Saavedra): no nos va a alcanzar la vida para agradecerte. Nos devolviste a nuestro negro. A los organizadores de la carrera Ñandú que desde el primer momento estuvieron presentes y a disposición. Al personal del Hospital Fernández, al de la Clínica Chacabuco de Tandil, a los medios que actuaron con cautela y respetaron nuestra necesidad de reservar su situación. A sus compañeros de trabajo, amigos y conocidos que estuvieron presentes. A toda la comunidad de Tandil que lo tuvo en oración, a los familiares que estuvieron incondicionalmente. Dicen que Dios le da sus peores batallas a sus mejores soldados. ¡Y el negro demostró que ganó!”.

Fuente: La Voz del Tandil