Abogado de profesion, atleta por pasión. Participó del Ironman en Florianópolis y nos deja su relato.

Ironman Floripa… Empecemos por el principio ¿que te motiva a correr esa distancia? Simplemente correr tus limites, dentro de parámetros cuidados, esto es entrenar a conciencia, respetar el cuerpo y estar guiado por entrenador al menos en los primeros pasos ¿entonces? Y bueno allí fui, a intentar por segunda vez la distancia de 3,8 Km. de natación, 180 Km. de ciclismo y 42 Km. corriendo.

Todo comienza muy temprano, en este caso 3,30 AM arriba, a desayunar e ir a la línea de largada con cierta anticipación para ultimar detalles. De allí a caminar por la arena, con la primera claridad del domingo 26 de mayo, con una jornada templada, un mar planchado y temperatura agradable.

¡Próximo evento! ¡Próximo evento! ¡Próximo evento!

Se empieza a juntar corredores y acompañantes en una suerte de ceremonia, viendo largar a los pro, que se sumergen y nadan como si fuera la única disciplina de la carrera (quien pudiera ¿no?). Luego comienzan las mangas por edad y el mar calmo se ve invadido por 1500 personas enfundados en trajes de neoprene rumbo a distintas boyas que marcan el camino a seguir (incluido el que suscribe)

Se llega a la playa y se vuelve a ingresar al mar en una segunda vuelta final para completar la distancia. Después de un poco mas de una hora llego. Miró el reloj luego de sufrir un poco (el agua no es mi disciplina mas lograda) y veo un tiempo mas que potable para mi, e infunde esa inyección de adrenalina que te hace decir ¿y si sale bien?

A correr en búsqueda de la bici, sacarse el disfraz de morsa (traje de neoprene) y tratar de tardar lo menos posible para montar la bicicleta y no olvidar nada. Esos 180 Km. por delante es la mejor oportunidad para alimentarse y hidratarse para lo que viene. ¡Allá voy!

Comienza un largo recorrido por Floripa, pasando por varios puentes cuyas bajadas te hacen rozar los 60 Km/h y subidas a 12 Km/h en las cuales las piernas sufren el rigor de la pendiente y donde tenes que ser inteligente para no quemar las naves.  Quedan luego nada mas que ¡42 Km. de carrera a pie!
Sale la primera vuelta recorriendo la ciudad con el mar de fondo y un pavimento algo castigado que te hace estar atento siempre.  El entusiasmo te lleva y hasta ese momento una jornada con viento apacible, cambia diametralmente en la segunda.
¡obvioooooooooooooooooo! (aplica la Ley de Murphy) ¡No podía ser de otro modo! En ese momento viene el compañero que nunca queres tener “el viento” que por momentos te deja con esa sensación que te moves en cámara lenta y cuando te da a favor pensas que sos la punta del Tour de France.
Vamos que falta poco, 120, 140, 170 y ya casi estamos… ahh ¡pero me olvidaba que ahora hay que correr nada mas que 42 Km.!

Llegar a la T2 (transición 2 en realidad) para calzarse las zapas y salir corriendo lo antes posible también, cada minuto cuenta y es aquí donde se define la carrera.

Son cuatro vueltas por la localidad de Jureré. Hay que resistir, persistir y seguir… Los kilómetros pasan lentos (salvo para los punteros y los buenos corredores que te pasan como alambre caído).
Cada vuelta es coronada por una banda de distintos colores que debes llevar para saber cuantas te faltan aun para control de la organización, cada una de ellas es como la sortija de la calesita ¡Posta!
Y así vas, corriendo te parece que volás y cuando miras el gps, te preguntas soy corredor o babosa… (es un ironman, venís con algunos kilómetros encima) y van pasando las horas.

Floripa tiene una magia especial, ya que al cumplir cada vuelta, la gente está allí alentando a todos, te conozcan o no, hay música, gritos, manos extendidas, petardos y el famoso “bora” “bora” que quieras que no te empuja a la otra vuelta de descuento para llegar a ese final tan esperado.

Bueno, ya hice tres, la ultima se complica, la cabeza no quiere mas, van cerca de 11 h pero hay que seguir ¡hay que terminar!
Y cuando te queres acordar, te topas con los últimos kilómetros. La gente se da cuenta que es así porque ingresas por otra manga directo al arco, los gritos y el aliento es casi ensordecedor pero te pone en un punto de máxima alegría ¡se viene el arco!
Escucho mas gritos, un relator que nombra a los corredores, las luces comienzan a acercarse.. y allí está la meta, si la tan ansiada y buscada llegada… Y se terminó.

Tus piernas son dos palos, duele el cuerpo, el alma pero lo hiciste sos un Ironman, y nadie te lo quita, ¡lo lograste!
Así se corona, meses de entrenamiento, sacrificio, dieta, algunas cosas que debes privarte como salidas, quedarse hasta tarde despierto, debes cuidar la salud, hacer controles médicos y otros etcs mas. Pero les digo que vale la pena, se requiere justamente una voluntad de hierro e inquebrantable, pero todos sabemos que esto es un forma de vida, una pasión donde sos protagonista cada dí hasta llegar al momento culmine del evento.
Sin lugar a dudas pago el precio de ese sacrificio.