Ya quedó atrás otro 42 K  que dejo en varios maratonistas un balance amargo

Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Pasó otra edición de la carrera en la que muchos quieren participar y correr. En números es un éxito, año tras año se suman más y más corredores. Además en ésta edición se logró hacer un nuevo tiempo record del circuito de la mano del keniata Saina Kipkemboi.

El evento lleva la calificación de “Bronze Label”, según la gacetilla de prensa de la Fundación Ñandú que reza: “Por su nivel organizativo, la calidad de sus atletas y en cumplimiento de distintos aspectos reglamentarios, como su circuito certificado y la implementación del control antidóping, el Maratón Internacional de Buenos Aires figura de este año en el calendario de la Federación Internacional de Atletismo con el “Bronze Label” (etiqueta de Bronce).

¿Viene la etiqueta de Bronze Lebel avalada por lo sucedido?
No en todo, y los errores fueron muy visibles por todos los que no son de elite.
Dice ser una “Maratón Internacional” pero en la práctica se vivieron hechos que se parecen más a una carrera local.

La expo en donde se entregaron los dorsales para correr fue objeto de muchas críticas. Estaba ubicado en un lugar en donde, si bien las condiciones de acceso eran fáciles, las de estacionamiento dejaron mucho que desear. Si a eso se le suma la poca cantidad de stands, la falta de marcas de renombre en exposición y un lugar muy chico para recibir mucha gente, el combo fue fatal. La espera en un lugar con excesivo calor fue algo exasperante para muchos.

El reglamento oficial de la carrera, que puede encontrarse en la página, dice:
“2.G Quedan prohibida la práctica de cualquier disciplina ajena al atletismo incluyendo, pero no limitándose, a: patinaje con cualquier tipo de patín, skate, patineta, monopatín o dispositivo similar; ciclismo incluyendo todas sus especialidades, todos los tipos de bicicleta y vehículos de locomoción afines, con una dos o más ruedas, con propulsión a pedal, directa o indirecta. Se considera que cualquiera de las prácticas prohibidas pone en riesgo a la integridad física de los atletas participantes, y para el normal desarrollo del Maratón.”

¿Se cumplió con este reglamento?
Perros: Al igual que en los 21 Km de Buenos Aires, se vieron y bastantes.
Los que quieren imponer la moda de correr con perros dicen ser responsables de los animales. Se llegó a escuchar y leer que “la organización nos permite correr con ellos”. El maratón es una prueba atlética de y para seres humanos, no para perros. Más allá de cualquier consideración el reglamento no lo avala.

Gente con bicicleta en plena maratón

Bicicletas: Muchas bicicletas acompañando a los corredores. Tampoco está permitido. Es bueno el aliento a los corredores compañeros, pero la bicicleta es un riesgo para terceros. Hubo accidentes que no pasaron a mayores.

Patines/rollers: Al igual que en los 21 k de Buenos Aires (también organizada por la Fundación Ñandú) hubo, pero en menor cantidad.

Dorsales “truchos”: Éste tema, junto a la no entrega de la medalla de finisher para muchos, fue uno de los puntos que más irritó a la gente.

Dorsales duplicados

Gracias a que hay portales que venden fotos y que deben renombralas con el número de dorsal, salieron a la luz los duplicados. Una vez publicados en las redes sociales como una cosa extraordinaria, esta situación se difundió siendo escrachados los que cometieron la infracción.

Así se pudo ver al dorsal 3440, que lejos de correr separados para pasar inadvertido, se los pudo ver junto a su par gemelo.  En las redes social se pudo leer la frase “estos van a robar y tocan timbre” debido a la torpeza en que incurrieron.

Dorsales duplicados
Fotos: Facebook – Foto Run

Otro ejemplo es el dorsal 9572, quienes se sacaron una foto post evento en la que se los puede ver haciendo gesto de silencio por la avivada.
Días más tarde Daniel Moyano, quien aparece en la foto, subió un vídeo a las redes pidiendo disculpas por lo que hizo y desligando del tema a la persona que le dio el dorsal para fotocopiar.

También en la filmación dice no haber recibido medalla, la que exhibe es de un corredor compañero que pagó como corresponde.

Esa pareja fue una de las más castigadas en las redes sociales, pero él fue el único que puso la cara y, con errores y aciertos, pidió las disculpas del caso.
A pesar de sus disculpas públicas recibieron muchos mensajes intimidantes de personas que llegaron a amenazar de muerte no solo a ellos sino tambien a sus hijos y/o familiares, algo totalmente desubicado que excede en mucho su error.

Dorsales duplicados
Fotos: Foto Team

Hubo más parejas escrachadas en las redes sociales. Algunos comentaron que no saben como apareció el dorsal duplicado. Maria Fernanda Maldonado (dorsal 9046) que entrena en la zona oeste pagó su inscripción y no compartió su dorsal con nadie. En la foto de mas arriba se puede ver su dorsal clonado.

Medallas: No alcanzaron para todos. Un “Maratón Internacional” con otro error más. Tremendo error, que dejó a muchos sin su recuerdo mas preciado, la medalla de finisher.
Así por ejemplo Juan Carlos de Mendoza corrió su primer maratón con todo lo que eso significa, y debió volverse a su ciudad sin medalla. Corrieron la misma suerte varios corredores brasileros, colombianos y chilenos entre otros.

Hubo algunas medallas que se entregaron directamente de la caja a cambio del dorsal en forma totalmente desorganizada, otros directamente no recibieron nada.

Seguramente Fundación Ñandú tomó nota de estas fallas para tratar de solucionarlas en próximas ediciones